Jaula y espacio
Nuestra intención al tener un ave es que pase todo el tiempo posible fuera de la jaula, pero evidentemente hay momentos en los que no vamos a poder supervisarla, por ejemplo: si estamos en el trabajo, gimnasio o en clase... por lo que la jaula será en ese momento del espacio que dispondremos para mantenerlo a salvo.
Y es que la jaula debe ser un lugar donde él se sienta seguro y a gusto, su refugio, no una cárcel donde quedará encerrado el resto de su vida.
Para conseguir un espacio idílico para él nos haremos con una jaula espaciosa, el tamaño es sencillo: El más grande posible dentro de las posibilidades de tu hogar. Debe ser cuadrada, si en algún momento se siente asustado buscará las esquinas de la jaula para sentirse protegido, por lo que nada de jaulas redondas.
No más perchas de plástico, causan rozaduras y son rectas. Su jaula debe estar llena de perchas de madera natural con diferentes texturas y formas para ejercitar sus patitas y pico. Por último, llenaremos su jaula de juguetes, los loros aman destrozar los juguetes, son vitales para su desarrollo intelectual y emocional.
Con ésto el loro se sentirá feliz cuando esté dentro de la jaula al ver que es un lugar acondicionado para él.
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